Después de revisar mi mail no sé cuántas veces cada 5 minutos o menos, mirar que hay de nuevo en facebook a cada rato y ver el diario, me quedo sin ideas para las horas de ocio en la oficina sin nada que hacer porque simplemente no está llegando pega...y eso me asusta...será que ya no nos necesitan? Cuándo será el día en que definitivamente se termine la rutina del trabajo de 8:00 a 18:00 porque me van a "desvincular" de la empresa?
No se sabe...no sabemos (para poner en la conversa a mi amiga Vale porque a ambas nos une la incertidumbre de un proyecto laboral que llega a su fin).
Lo curioso es que en mi oficio de traductora lo que hago es esperar que me llegue una traducción, pero cuando llega rehúyo de ella y me pongo a revisar cualquier tontera que se pase por la cabeza y la empiezo a buscar por google...pero ahora, nada! Apenas unas goteras de e-mails para traducir! Y ahora que ya no quiero seguir mirando temas varios en google...ahora que sí quiero que me manden un texto para traducir, no llega nada! Mientras tanto y mientras el reloj se acerca a las 6 para marcar y salir, espero. Espero oficialmente a marcar la tarjetita de oficinista que dé mi día laboral por terminado aunque sólo haya calentado el asiento todo el día, por cumplir. Así es la vida de la obrera con PC.
jueves, 8 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Emilia
ResponderEliminarCreo que a todos nos pasa un poco eso; la incertidumbre laboral, empresarial y financiera, nos tiene así: si hay mucho trabajo quisiéramos darle la vuelta, pero cuando no hay, empezamos a preocuparnos.
Espero que te lleguen muchas traducciones.
Saludos
Un texto ad-hoc con nuestra situación ahora.
ResponderEliminarNo más incertidumbre, veámoslo por ese lado!
Navidáa, navidáa!